Los mejores analgésicos naturales para combatir el dolor y la inflamación

Descubre los 6 analgésicos más potentes, según la ciencia

Analgésicos naturales

El dolor es un síntoma que acompaña muchas patologías, por lo que no es extraño que los analgésicos sean los fármacos más utilizados en el mundo y que su consumo siga aumentando. De hecho, el Ministerio de Sanidad reveló que en España la dosis diaria de analgésicos por cada mil habitantes se ha triplicado desde el año 1992 hasta el 2006. Desde entonces y hasta la fecha el consumo de analgésicos ha vuelto a duplicarse.

Aunque los analgésicos nos ayudan a aliviar el dolor y seguir adelante con nuestro día a día, no es menos cierto que su consumo de manera habitual puede conllevar algunas consecuencias indeseadas. El problema más común son las úlceras gástricas o intestinales, que a veces se acompañan de anemia debido a la pérdida hemática resultante.

No obstante, los analgésicos también pueden bloquear la agregación plaquetaria e inhibir la motilidad uterina y la función renal, como reveló un estudio del Centro para el Desarrollo de la Farmacoepidemiología de La Habana. Por tanto, siempre que sea posible y el dolor no sea muy intenso, es mejor recurrir a los analgésicos naturales.

Sustancias naturales que tienen una acción analgésica y antiinflamatoria

Las preparaciones nutracéuticas de origen vegetal y animal se utilizan desde hace siglos para aliviar el dolor. De hecho, los analgésicos naturales pueden llegar a ser muy eficaces y tienen muy pocos efectos secundarios. Una detallada revisión realizada en el Centro Médico de la Universidad de Pittsburgh reveló cuáles son algunos de los analgésicos naturales más útiles cuya eficacia ha sido comprobada científicamente.

Omega-3 (aceite de pescado)

El dolor a menudo va asociado con la inflamación, por lo que el aceite de pescado, en especial el aceite de hígado de bacalao, se lleva utilizando desde el siglo XVIII para tratar diferentes enfermedades musculares y óseas. De hecho, los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 son unos de los agentes antiinflamatorios naturales más eficaces que existen. Por eso se recomiendan para tratar la artritis y el dolor resultante de la inflamación.

También se conoce que los ingredientes activos del aceite de pescado, el ácido eicosapentaenoico y el ácido docosahexaenoico, facilitan la producción de prostaglandina E3, un agente antiinflamatorio natural. Su acción es tan potente que investigadores de la Universidad de Pittsburgh comprobaron que el 59% de las personas que consumían antiinflamatorios no esteroideos para aliviar los problemas en los discos cervical y lumbar lograron sustituirlos con suplementos de aceite de pescado.

Curcumina (cúrcuma)

La curcumina es un pigmento amarillo natural derivado de la cúrcuma, una planta de la familia del jengibre. Se utiliza en la cocina como colorante y aromatizante, pero también es un ingrediente tradicional de la medicina ayurvédica, en la cual se usa como agente antiinflamatorio y para acelerar la cicatrización de heridas. De hecho, la ciencia ha comprobado que la curcumina tiene efectos antioxidantes, antiinflamatorios y antineoplásicos.

La curcumina también se utiliza como tratamiento para la colitis, enfermedades neurodegenerativas crónicas, artritis y el cáncer. Además, regula la actividad de varias enzimas y citosinas, siendo una alternativa válida a los antiinflamatorios no esteroides para aliviar tanto el dolor como la hinchazón. Vale aclarar que esta sustancia tiene pocos efectos secundarios, pero su uso prolongado puede causar malestar estomacal.

Té verde

Desde hace mucho tiempo se sabe que el té verde tiene propiedades cardiovasculares y preventivas del cáncer debido a sus efectos antioxidantes. Sin embargo, no fue hasta hace poco que se descubrió su acción antiinflamatoria para tratar enfermedades como la artritis.

Los componentes del té verde son compuestos polifenólicos llamados catequinas, una de ellas, la más abundante llamada epigalocatequina-3-galato, es la principal responsable de esos efectos antiinflamatorios. Para aprovechar sus beneficios, se recomienda beber entre 3 y 4 tazas de té al día. No obstante, hay que tener en cuenta que el té verde puede causar irritación del estómago y como contiene cafeína, también puede afectar la calidad del sueño.

Analgésicos naturales sin efectos secundarios para el dolor

Resveratrol (vino)

El resveratrol es una molécula de polifenol de origen vegetal que se encuentra en diferentes concentraciones en varias fuentes vegetales, aunque su reservorio más habitual es la piel de las uvas. Esa es la razón por la cual el vino tinto contiene cantidades concentradas de resveratrol, una sustancia que tiene propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y protectoras del ADN.

Desde hace años se conoce que el resveratrol tiene una acción protectora sobre el sistema cardiovascular, pero ahora se ha descubierto que también se puede utilizar para combatir algunos tipos de dolor, como el que producen las enfermedades reumáticas. Por supuesto, hay que tener en cuenta que no es conveniente consumir grandes cantidades de vino porque contiene alcohol, pero el resveratrol también se encuentra disponible en cápsulas.

Capsaicina (pimiento picante)

La capsaicina es la sustancia que le confiere el sabor picante al pimiento. De hecho, fue descubierta hace más de un siglo y se estima que representa aproximadamente un 12% de la composición del pimiento picante. Los pueblos que vivían en los trópicos de América llevan cientos de años usándola con fines medicinales y ahora hemos redescubierto sus increíbles propiedades.

La capsaicina produce una anestesia local altamente selectiva ya que degenera las terminaciones nerviosas nociceptivas sensibles a esta sustancia, lo que puede producir un aumento significativo y duradero del umbral nociceptivo. O sea, no solo alivia el dolor sino que aumenta la tolerancia al mismo. La capsaicina tiene además un efecto antiinflamatorio y se ha utilizado para tratar el dolor musculoesquelético crónico y el dolor causado por las neuropatías periféricas.

Corteza de sauce blanco

La corteza del sauce blanco es uno de los remedios herbales más antiguos para el dolor y la inflamación. De hecho, se remonta a las antiguas civilizaciones egipcia, romana, griega e india, las cuales la usaban como agente analgésico y antipirético. El mecanismo de acción de la corteza de sauce blanco es similar al de la aspirina ya que bloquea las prostaglandinas inflamatorias.

En la actualidad se usa en el tratamiento de síndromes inflamatorios y se ha apreciado que en ciertas condiciones, como el dolor lumbar, puede llegar a ser tan eficaz como los antiinflamatorios no esteroideos y la propia aspirina. El secreto consiste en que la salicina de la corteza del sauce blanco se convierte en ácido salicílico en el hígado, pero tiene menos efectos secundarios que la aspirina. No obstante, vale aclarar que esta infusión no debe usarse en niños ni en pacientes con úlcera péptica, diabetes mal controlada o trastornos hepáticos y renales.

Referencias

  • (2007) Utilización de analgésicos no opioides en España (1992–2006). En: Ministerio de Sanidad.
  • Jiménez, G. et. Al. (2003) Comportamiento de las reacciones adversas a los analgésicos y antiinflamatorios no esteroideos notificadas por el Sistema Cubano de Farmacovigilancia en el 2001. Revista Cubana de Farmacia; 37(3): ISSN 1561-2988.
  • Maroon, J. C. et. Al. (2010) Natural anti-inflammatory agents for pain relief. Surg Neurol Int; 1: 80.
  • Maroon, J. C & Bost, J. W. (2006) Omega-3 fatty acids (fish oil) as an antiinflammatory: An alternative to nonsteroidal anti-inflammatory drugs for discogenic pain. Surg Neurol; 65: 326–331.
  • Chrubasik, S. et. Al. (2000) Treatment of low back pain exacerbations with willow bark extract: A randomized double blind study. Am J Med; 9: 9–14.

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