Hernia de hiato: ¿Qué es y cómo tratarla?

Conoce los síntomas de la hernia de hiato y cómo aliviarlos

Hernia de hiato síntomas

La hernia de hiato es una de las hernias diafragmáticas más comunes, se estima que afecta a entre el 20 y el 30% de los españoles con una incidencia de 5 por cada 1.000 habitantes. En la mayoría de los casos cursa de manera asintomática durante gran parte de la vida, lo que explica por qué suele diagnosticarse a partir de los 50 años. Sin embargo, a veces puede comenzar a manifestarse desde una edad temprana.

¿Qué es la hernia de hiato?

La hernia de hiato es una alteración anatómica que consiste en la protrusión de las vísceras abdominales, usualmente el estómago, hacia el mediastino y el tórax a través del hiato esofágico del diafragma, que no es más que la barrera anatómica que separa el esófago del estómago. En otras palabras, el estómago protruye a través del hiato en dirección al tórax.

Vale destacar que la hernia de hiato no se considera una enfermedad en sí, sino una alteración anatómica, una de las más habituales del tracto gastrointestinal superior. El principal problema de este trastorno es que afecta la comunicación entre el estómago y el esófago ya que obstruye la válvula que funciona como barrera entre ambos. De esta manera, facilita que el contenido estomacal, sobre todo el de menor densidad, como pueden ser los ácidos estomacales, ascienda hasta el esófago provocando el típico reflujo gastroesofágico que caracteriza a la hernia de hiato.

Hernia de hiato

Tipos de hernia de hiato: Deslizante y paraesofágica

Básicamente, existen dos tipos de hernia de hiato: la deslizante y la paraesofágica. A la combinación de ambos tipos se le conoce como hernia de hiato mixta. Se estima que aproximadamente entre el 75 y el 90% de las hernias de hiato diagnosticadas son deslizantes, mientras que la hernia paraesofágica es menos frecuente.

La hernia de hiato deslizante se distingue por un aumento de tamaño del hiato y la protuberancia del cardias, el orificio superior del estómago por el cual comunica con el esófago. Este tipo de hernia no suele aumentar de tamaño y por lo general sus síntomas pasan desapercibidos.

En el caso de la hernia de hiato paraesofágica, lo que sucede es que parte del estómago atraviesa el hiato por encima del diafragma y se coloca de manera paralela al esófago. Es habitual que este tipo de hernia progrese lentamente con el paso de los años y sus síntomas se vayan haciendo más evidentes y molestos para la persona que la padece.

Las principales causas de la hernia de hiato

En la hernia de hiato a menudo confluyen varios factores, aunque no siempre se conocen las causas que provocan este problema. En la mayoría de los casos existe una predisposición genética que debilita los músculos de la zona o una malformación anatómica congénita como un hiato inusualmente grande. También existen factores de riesgo que aumentan las probabilidades a desarrollar la alteración como la edad avanzada y el sobrepeso, según reveló un estudio realizado en la Universidad Complutense de Madrid.

Asimismo, se conoce que determinadas funciones fisiológicas, como la tos o los vómitos frecuentes y el estreñimiento, aumentan la presión intra-abdominal y favorecen la aparición de la hernia de hiato. Ciertas lesiones secundarias a un traumatismo o una cirugía abdominal también pueden incrementar las probabilidades de padecer esta alteración. Algunos hábitos como el tabaquismo, el sedentarismo o levantar objetos pesados con regularidad también son factores de riesgo importantes.

Los síntomas que revelan una hernia de hiato

Por lo general, las hernias de hiato suelen cursar sin síntomas, sobre todo cuando se trata del tipo deslizante. En algunos casos pueden aparecer de manera ocasional molestias postprandiales inespecíficas, pirosis tras comidas muy copiosas o la sensación de que los alimentos se detienen en la zona del esófago. No obstante, vale destacar que las hernias de hiato más grandes o del tipo paraesofágica pueden cursar con los siguientes síntomas:

  • Acidez estomacal
  • Reflujo del ácido estomacal al esófago
  • Regurgitación de alimentos o líquidos a la boca
  • Dificultad para tragar, sobre todo cuando se trata de alimentos secos
  • Dolor abdominal o en el pecho
  • Sangrado gastrointestinal con vómitos con sangre o heces oscuras

Según un estudio realizado en el Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza, alrededor del 50% de los casos la hernia de hiato cursan además con esofagitis o inflamación del esófago mientras que en entre el 6% y el 8% de las hernias por deslizamiento se desarrolla una úlcera gástrica en el interior del saco herniario, conocida como úlcera de Cameron.

Hernia de hiato tratamiento

¿Se puede curar la hernia de hiato?

Dado que la hernia de hiato suele cursar sin síntomas ni complicaciones, la mayoría de los casos no requieren tratamiento. Sin embargo, cuando hay síntomas, el tratamiento se enfoca en aliviarlos. En los casos de síntomas leves y específicos suelen prescribirse antiácidos para neutralizar los ácidos del estómago de manera puntual. En cambio, si los signos del reflujo gastrointestinal son más frecuentes, se suele apostar por los fármacos inhibidores de la bomba de protones como el omeprazol ya que actúan reduciendo la producción de ácido estomacal y, por tanto, la sensación de acidez.

Cuando el tratamiento farmacológico no funciona, existen complicaciones secundarias o se trata de hernias muy grandes, la terapia de elección suele ser la cirugía como corroboró un estudio realizado en la Universidad de Chile. La intervención suele ser mínimamente invasiva ya que se realiza mediante laparoscopía, lo cual reduce el tiempo y la complejidad de la recuperación. En estos casos, el objetivo de la cirugía consiste en devolver el estómago a la cavidad abdominal y trazar una especie de corbata en la porción superior gástrica para evitar el reflujo.

Remedios naturales para la hernia de hiato

Implementar algunos cambios en el estilo de vida puede aliviar el reflujo gastrointestinal en la hernia de hiato. Algunas de las medidas más útiles incluyen elevar ligeramente la cabecera de la cama para dormir, así como dejar de fumar, perder los kilos de más y evitar la ropa muy ajustada. También se aconseja no acostarse inmediatamente después de comer y evitar las comidas demasiado copiosas. En su lugar, es preferible realizar varias comidas reducidas a lo largo del día.

De la misma manera, se recomienda evitar algunos alimentos en la dieta como las bebidas que contienen ácido como el zumo de naranja o la limonada. También se debe reducir el consumo de café, el alcohol, el picante, la cebolla, el tomate, el pimiento, el azúcar y los fritos. En cambio, una investigación realizada por especialistas de la Bastyr University encontró que algunas infusiones como la de aloe vera, caléndula, romero, cúrcuma y jengibre pueden aliviar los síntomas de la hernia de hiato.

Referencias

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  • Barceló M. (2011) Obesidad, cambio de peso y desarrollo de enfermedad por reflujo gastroesofágico. Tesis doctoral.
  • Yarnell, E. y Abascal, K. (2010) Herbs for Gastroesophageal Reflux Disease. Alternative and Complementary Therapies, 16(6):344-346
  • Sebastián, J. (2001) Hernia de hiato. Revisión. Farmacia Profesional, 15(3): 80-84.

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