Limpiar naturalmente los tubos bronquiales

Remedios naturales para limpiar los tubos bronquiales

Limpiar naturalmente los tubos bronquiales

Todos en algún momento de nuestras vidas hemos padecido de una congestión de los tubos bronquiales, también conocida como congestión respiratoria. Las causas que provocan este problema son diversas, podemos mencionar desde la gripe común y el resfriado hasta otras patologías crónicas como el asma y las alergias. En estos casos, es frecuente que sintamos una sensación de opresión en el pecho y tengamos dificultad para respirar porque nuestros bronquios están inflamados y lo que es aún peor, llenos de mucosidad.

Afortunadamente, los expertos indican que no siempre es necesario recurrir a los medicamentos, es posible limpiar de forma natural los tubos bronquiales echando mano a algunos remedios caseros a base de plantas medicinales. He aquí, algunos de los tratamientos más sencillos que puedes hacer en casa.

5 remedios naturales para limpiar los tubos bronquiales

El remedio natural más conocido, eficaz y barato para limpiar la congestión de los tubos bronquiales es el agua. De hecho, la mayoría de los especialistas recomiendan beber al menos 8 onzas de agua (un vaso de agua o 1/4 de litro) al día para diluir la mucosidad y estimular la expectoración. Sin embargo, este no es el único remedio natural para limpiar los tubos bronquiales.

  1. Jugo de zanahoria con miel. El jugo de zanahoria contiene grandes cantidades de betacarotenos, antioxidantes, fósforo, potasio, magnesio y vitamina A y vitaminas del grupo B, micronutrientes que ayudan a reparar el tejido pulmonar dañado. Esto, junto a los efectos antibacterianos de la miel, ayuda a cauterizar y desinflamar los tubos bronquiales. Basta preparar un licuado con dos zanahorias en medio vaso de agua y añadirle una cucharada de miel. Puedes beber este jugo dos veces al día, en la mañana al levantarte y antes de cenar.
  2. Infusión de eucalipto. El eucalipto es un excelente descongestionante que ayuda a tratar los resfriados, la gripe y la inflamación y el exceso de mucosidad de los tubos bronquiales. Se recomienda su consumo preferentemente como una infusión, añadiendo 5 gramos de hojas de eucalipto en un litro de agua hirviendo. Debes dejar esta infusión al fuego al menos durante dos minutos, hasta que el agua cambie ligeramente de coloración, y luego la dejas reposar. Puedes empezar a beberla en pequeños sorbos a lo largo del día, siempre tibia, nunca fría.
  3. Vaporizaciones de sándalo. Las vaporizaciones son un remedio natural particularmente eficaz para combatir las afecciones respiratorias y en especial la congestión de los tubos bronquiales. Puedes potenciar aún más su efecto si por cada dos litros de agua para vaporizaciones añades entre 6 y 10 gotas de aceite de sándalo. Luego, no te resta sino seguir el procedimiento tradicional: inhalar el vapor que desprende el agua con una toalla alrededor de la cabeza durante al menos 10 minutos y 3 veces al día. No tardarás en notar la mejoría porque el aceite de sándalo alivia la inflamación y hace que el exceso de mucosidad se diluya de forma natural.
  4. Infusión de hojas de pino con lima. Si puedes conseguir unas hojas de pino y lima, tendrás un remedio muy eficaz para tratar la congestión del tubo bronquial. Aunque también puedes encontrar la infusión ya lista en cualquier herboristería. En el caso de que no la encuentres, solo tienes que calentar un vaso de agua y añadirle 5 hojas de lima y unos 5 gramos de hojitas de pino, hasta que hierva. Se trata de una infusión muy útil para aliviar la inflamación bronquial y para reducir la mucosidad. Asimismo, es un remedio para bajar la fiebre y reducir la tos, aliviando así los músculos del tórax.
  5. Jugo de arándano con jengibre. Se trata de una bebida fantástica para aliviar la congestión de los tubos bronquiales, a la vez que ayuda a fortalecer y limpiar los bronquiolos y los pulmones. Además, es muy fácil de preparar: hierve 200 gramos de arándanos durante 10 minutos y luego licúalos en medio vaso de agua. A este jugo debes añadirle una cucharada de una infusión de jengibre. Luego, puedes consumirlo a lo largo del día.

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