Nutrición saludable: Sus beneficios

Beneficios nutrición saludable

La vertiginosidad con la cual transcurre la vida cotidiana hace que cada vez más personas apuesten por la comida rápida y los platos ya preparados, en aras de ahorrar tiempo. Además, estos platos también suelen ser muy agradables al paladar por lo que suelen terminar provocando casi una adicción, lo cual se debe a su elevado contenido en azúcar, sal y grasas.

Sin embargo, a la larga el consumo habitual de este tipo de alimentos resulta muy perjudicial para nuestra salud, tanto física como psicológica. De hecho, la comida basura (o chatarra) no solo puede causar problemas de hipertensión, ictus, diabetes y enfermedades cardiovasculares sino que también genera depresión e irritabilidad.

Los estudios científicos realizados al respecto no dejan lugar a dudas: “Somos lo que comemos”. Por eso, cada vez es más importante preocuparse por la alimentación y planificar de manera consciente el menú semanal en aras de asumir la energía y los nutrientes que necesitamos, ni más ni menos.

7 razones para apostar por una alimentación saludable

1. Brinda energía

Si sueles sentirte agotado y sin fuerzas, aunque tu rutina de trabajo no haya cambiado, es probable que la explicación se encuentre en tu dieta. De hecho, los alimentos son la principal fuente de energía e intervienen en el balance hormonal y los niveles de glucosa en sangre. Por eso, una dieta rica en carbohidratos complejos, proteínas y grasas saludables es fundamental para que puedas enfrentar tu día a día con la energía que necesitas.

2. Mejora la salud cardiaca

Se ha demostrado que una dieta baja en grasas, colesterol y sodio puede reducir el riesgo de sufrir hipertensión y, por consiguiente, disminuyen las probabilidades de desarrollar una enfermedad cardiaca. En todo caso, se recomienda evitar las grasas trans y las que se encuentran en las carnes, los alimentos fritos, el aceite de coco y de palma, de las margarinas y los snacks industriales. De hecho, puedes encontrar las grasas que tu cuerpo necesita en el aceite de oliva, los pescados azules y los frutos secos.

3. Ayuda a mantener bajo control el peso corporal

El secreto para mantener un peso adecuado radica en hallar un balance entre las calorías que se consumen y las que se queman a diario. Para lograrlo, es fundamental mantener una alimentación saludable, en la que estén muy presentes las frutas, los vegetales, los granos enteros, las hortalizas, las leguminosas y, en menor medida la proteína proveniente de las carnes. Una nutrición saludable reduce el riesgo de sufrir obesidad y condiciones clínicas como la diabetes tipo II, la ateroesclerosis y la disfunción de la tiroides.

4. Estimula el funcionamiento del cerebro

Una nutrición saludable es capaz de incrementar el riego sanguíneo al cerebro, proteger a las neuronas y prevenir el riesgo de demencia. De hecho, se conoce que una dieta rica en vitamina E, que se encuentra fundamentalmente en los frutos secos como las almendras y las nueces, puede prevenir el riesgo de Alzheimer, uno de los tipos más comunes de demencia en la actualidad.

5. Reduce el estrés

Algunos estudios han encontrado que una nutrición saludable, rica en ácidos grasos omega 3, vitamina C y magnesio, es capaz de reducir los niveles de cortisol, la hormona del estrés. Estas sustancias se pueden hallar en alimentos como los pescados azules, los frutos secos y los cítricos. También se conoce que existen diferentes alimentos que pueden promover un estado de relajación y tranquilidad, como las bananas, que nos aportan unos 10 miligramos de dopamina y el chocolate negro, que contiene polifenoles, un componente que estimula la producción de serotonina, dos neurotransmisores que estimulan la felicidad y reducen los niveles de depresión.

Nutrición saludable en el ser humano

Decálogo para una nutrición saludable

  1. Consume todo tipo de alimentos pero en porciones moderadas, de forma que obtengas los nutrientes que necesitas pero sin caer en el sobrepeso.
  2. No abuses de los alimentos ricos en azúcar ni de los que contienen demasiada grasa, sobre todo si es saturada, porque son muy perjudiciales para tu salud.
  3. Opta por las frutas y los vegetales, que son una extraordinaria fuente natural de vitaminas, minerales y fibra.
  4. Alterna las carnes magras con el pescado y las legumbres, ya que son la principal fuente de proteínas, las cuales nos aportan los aminoácidos esenciales que nuestro organismo necesita.
  5. Evita consumir grasas animales y lácteos enteros porque son alimentos que aumentan los niveles de colesterol malo.
  6. Distribuye las comidas a lo largo del día, procurando desayunar de forma abundante y cenar lo más ligero posible.
  7. Mantén horarios regulares de comida. Considera que es preferible que optes por comer 5 o 6 veces al día que hacer solo 2 comidas abundantes.
  8. Regula el consumo de sal ya que esta aumenta el riesgo de sufrir hipertensión arterial y problemas renales. Ten en cuenta que muchos de los alimentos que consumes a diario, como el pan, las magdalenas o la salsa de tomate, ya incluyen sal.
  9. Consume cantidades moderadas de alcohol ya que aunque el vino y la cerveza pueden ser beneficiosos para la salud, el exceso es muy dañino para el hígado.
  10. Bebe abundante agua para mantenerte hidratado. De hecho, el agua es fundamental para el funcionamiento del cerebro, para transportar los nutrientes y los productos de desecho, así como para mantener la presión arterial dentro de límites saludables.

Cinco mitos sobre la nutrición que no tienen ninguna base

  1. Los caldos son una excelente fuente de proteínas. El hecho de que los caldos generen la sensación de saciedad, no significa que sean ricos en proteínas. De hecho, una vez que el agua se calienta las proteínas se coagulan y se concentran en la carne, no pasan al caldo.
  2. La soja, el polen y las algas tienen un gran valor nutritivo. Es cierto que estos alimentos son nutritivos pero no son una panacea y deben formar parte de una dieta variada.
  3. Los productos congelados no son tan nutritivos como los alimentos frescos. Los productos congelados tienen muy mala fama pues muchas personas piensan que durante el proceso de congelación pierden sus propiedades nutritivas pero en realidad no es así. De hecho, muchos de los alimentos congelados mantienen mejor sus propiedades que aquellos que han pasado varios días en estado natural.
  4. El huevo crudo alimenta más que el huevo cocido. Los huevos han sido puestos en entredicho pero hoy sabemos que son un alimento saludable y nutritivo. No obstante, no existen evidencias de que el huevo crudo sea más nutritivo o de que tenga propiedades medicinales. Lo que sí se conoce es que el huevo cocido es más sano.
  5. El queso no es tan nutritivo como la leche. La mayoría de las personas piensan que la leche es el producto lácteo más nutritivo pero en verdad no es así. Los derivados de la leche, como el queso, son igualmente nutritivos. Por eso, lo más recomendable es intercalar su consumo a lo largo de la semana.
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